Organización Editorial Mexicana
30 de diciembre de 2010
Reuters
La camioneta de Minerva Bautista fue perforada en el interior de México con decenas de disparos. Dos de sus escoltas murieron pero ella sólo tuvo heridas leves gracias a un poderoso acompañante: el blindaje.
La mujer justificaba la férrea coraza de su camioneta Jeep porque era la secretaria de Seguridad Pública del estado occidental de Michoacán, uno de los más azotados por la violencia del narcotráfico en el país "norteamericano".
Pero la necesidad de protección está creciendo entre el resto de los ciudadanos, que recurren al blindaje incluso para autos considerados modestos o a más prendas de uso cotidiano, como las guayaberas, que llevan placas antibalas.
"Si miramos un par de años atrás (el blindaje) estaba orientado a los grandes empresarios o a las familias poderosas de México. Hoy en día se ha ramificado más el perfil del cliente por la misma necesidad", dijo Fernando Echeverri, director de la empresa Ballistic.
En los talleres de la Ciudad de México de la firma -que opera también en Colombia, Venezuela, Perú, Guatemala e Italia- los obreros desmantelan totalmente los vehículos para crearles un nuevo cascarón, con placas de acero y vidrios de hasta 75 milímetros de grosor.
El garaje está lleno de grandes camionetas y Hummers, pero poco a poco la demanda se está ampliando a autos que podrían ser considerados de un bajo perfil, como los modelos Bora, Jetta y hasta Pointer, de la alemana Volkswagen. Las siete empresas que integran la Asociación Mexicana de Blindaje cerrarían el 2010 con un total de mil 900 unidades blindadas, un aumento del 20 por ciento frente al año pasado, cuando el negocio decayó por la crisis global.
* Gobierno demanda más
A Bautista, quien abandonó la vida de funcionaria tras el atentado en abril, la atacaron con un arsenal digno de una guerra: AK-47, rifles Barret calibre 50 y R-15, escopetas calibre 12, granadas de fragmentación y de calibre .40.
Según medios locales, le hicieron más de 2 mil 700 detonaciones de las cuales 350 impactaron su auto, el cual fue expuesto por la empresa que lo blindó como una suerte de trofeo.
Ella salvó la vida con su blindaje nivel 5, en una escala que llega hasta el 6, para la protección contra armas largas y cuyos costos van desde los 50 mil a los 120 mil dólares, superando por mucho el precio del vehículo.
Su caso fue registrado como uno de los ataques más despiadados de los violentos narcotraficantes, en medio de la ofensiva frontal que mantiene el Gobierno mexicano contra los cárteles, que a su vez protagonizan cruentos enfrentamientos.
Desde que el presidente Felipe Calderón asumió el cargo, a finales de diciembre del 2006, los ataques triangulados han dejado unos 30 mil muertos según cifras oficiales, aunque conteos de la prensa local arrojan más de 33 mil víctimas.
http://www.oem.com.mx/elsoldecuernavaca/notas/n1906742.htm
30 de diciembre de 2010
Reuters
La camioneta de Minerva Bautista fue perforada en el interior de México con decenas de disparos. Dos de sus escoltas murieron pero ella sólo tuvo heridas leves gracias a un poderoso acompañante: el blindaje.
La mujer justificaba la férrea coraza de su camioneta Jeep porque era la secretaria de Seguridad Pública del estado occidental de Michoacán, uno de los más azotados por la violencia del narcotráfico en el país "norteamericano".
Pero la necesidad de protección está creciendo entre el resto de los ciudadanos, que recurren al blindaje incluso para autos considerados modestos o a más prendas de uso cotidiano, como las guayaberas, que llevan placas antibalas.
"Si miramos un par de años atrás (el blindaje) estaba orientado a los grandes empresarios o a las familias poderosas de México. Hoy en día se ha ramificado más el perfil del cliente por la misma necesidad", dijo Fernando Echeverri, director de la empresa Ballistic.
En los talleres de la Ciudad de México de la firma -que opera también en Colombia, Venezuela, Perú, Guatemala e Italia- los obreros desmantelan totalmente los vehículos para crearles un nuevo cascarón, con placas de acero y vidrios de hasta 75 milímetros de grosor.
El garaje está lleno de grandes camionetas y Hummers, pero poco a poco la demanda se está ampliando a autos que podrían ser considerados de un bajo perfil, como los modelos Bora, Jetta y hasta Pointer, de la alemana Volkswagen. Las siete empresas que integran la Asociación Mexicana de Blindaje cerrarían el 2010 con un total de mil 900 unidades blindadas, un aumento del 20 por ciento frente al año pasado, cuando el negocio decayó por la crisis global.
* Gobierno demanda más
A Bautista, quien abandonó la vida de funcionaria tras el atentado en abril, la atacaron con un arsenal digno de una guerra: AK-47, rifles Barret calibre 50 y R-15, escopetas calibre 12, granadas de fragmentación y de calibre .40.
Según medios locales, le hicieron más de 2 mil 700 detonaciones de las cuales 350 impactaron su auto, el cual fue expuesto por la empresa que lo blindó como una suerte de trofeo.
Ella salvó la vida con su blindaje nivel 5, en una escala que llega hasta el 6, para la protección contra armas largas y cuyos costos van desde los 50 mil a los 120 mil dólares, superando por mucho el precio del vehículo.
Su caso fue registrado como uno de los ataques más despiadados de los violentos narcotraficantes, en medio de la ofensiva frontal que mantiene el Gobierno mexicano contra los cárteles, que a su vez protagonizan cruentos enfrentamientos.
Desde que el presidente Felipe Calderón asumió el cargo, a finales de diciembre del 2006, los ataques triangulados han dejado unos 30 mil muertos según cifras oficiales, aunque conteos de la prensa local arrojan más de 33 mil víctimas.
http://www.oem.com.mx/elsoldecuernavaca/notas/n1906742.htm







