Domingo 04 de Septiembre de 2011
El Universal
De acuerdo con The Associated Press, desde 2007 han sido procesadas al menos 29 personas y se ha investigado a por lo menos 86 por ese mismo delito
México está usando leyes antiterroristas para juzgar a
narcotraficantes, según documentos conseguidos por The Associated Press, un
giro profundo en un país que se ha opuesto firmemente a una propuesta de
Estados Unidos de catalogar a los cárteles de las drogas como organizaciones
terroristas.
La semana pasada, el presidente Felipe Calderón por primera
vez tildó públicamente de terroristas a los traficantes. "Es evidente que
no estamos enfrentando a delincuentes comunes. Estamos enfrentando a verdaderos
terroristas que han rebasado todos los límites, no sólo de la ley, sino del
elemental sentido común y del respeto a la vida", declaró el mandatario en
un discurso televisado tras un ataque a un casino que dejó 52 personas muertas.
Y el miércoles, un juez acusó a dos individuos de terrorismo
y sabotaje por supuestamente difundir por Twitter rumores de presuntos tiroteos
y otros episodios de violencia relacionados con el narcotráfico que causaron
pánico en el estado de Veracruz, en la costa del Golfo de México.
Un proyecto de ley del representante republicano texano Mike
McCaul decía que toda persona que ofreciese a los narcotraficantes dinero,
identificaciones, alojamiento, entrenamiento, armas o transportes se exponía a
condenas que van desde 15 años de prisión hasta cadena perpetua e incluso pena
de muerte. El gobierno de Barack Obama lo rechazó y México lo criticó.
El gobierno mexicano no quiere que Estados Unidos se
inmiscuya en sus asuntos judiciales y tampoco quiere dar la impresión de que no
combate el terrorismo.
La ley mexicana persigue por terrorismo a quien utilice
explosivos, sustancias tóxicas, armas de fuego u otro medio para realizar
ataques que produzcan alarma o terror, mientras que la definición de Estados
Unidos abarca también a quienes intentan influenciar al público o al gobierno.
Las autoridades mexicanas han rechazado reiteradamente la
noción de que hay vínculos entre los cárteles de la droga y organizaciones
terroristas como Al Qaeda.
"Las organizaciones delictivas transnacionales que
operan en México y Estados Unidos -y en todo el hemisferio- no son
organizaciones terroristas", declaró el embajador mexicano ante Estados
Unidos, Arturo Sarukhan.
"No tienen motivaciones políticas ni una agenda
ideológica, sólo tratan de defender su negocio ilegal".
Esto es un dato importante en México, donde muchos objetan
las medidas que se han tomado en Estados Unidos para reforzar la vigilancia de
la frontera con México, a un costo de 90 mil millones de dólares, tras los ataques
terroristas del 11 de septiembre del 2001.
Si bien no se tienen noticias de que en México operen
organizaciones terroristas, desde el 2007 han sido procesadas al menos 29
personas por terrorismo y se ha investigado a por lo menos 86 por ese mismo delito,
según un informe que obtuvo la AP haciendo uso de las leyes de libertad de
información mexicanas. Se ha acusado de terrorismo a miembros de los cárteles
que lanzan granadas y colocan bombas.
Andrew Selee, quien dirige el Instituto de México del Woodrow
Wilson International Center for Scholars, una organización de estudios con sede
en Washington, dijo que los fiscales mexicanos apelan a cualquier herramienta
disponible para encarcelar a los narcotraficantes. Según cifras oficiales, al
menos 35 mil personas han muerto en episodios de violencia relacionados con las
drogas desde el 2006.
"México emplea las leyes antiterroristas para tratar de
conseguir condenas en un sistema judicial inefectivo, que necesita
desesperadamente ser reformado", expresó Selee.
"Pero sería un error pensar que los grupos del crimen
organizado son terroristas. (Los cárteles) funcionan más como una mafia que
como Al Qaeda".
http://www.eluniversal.com.mx/notas/790934.html
El Universal
De acuerdo con The Associated Press, desde 2007 han sido procesadas al menos 29 personas y se ha investigado a por lo menos 86 por ese mismo delito
México está usando leyes antiterroristas para juzgar a
narcotraficantes, según documentos conseguidos por The Associated Press, un
giro profundo en un país que se ha opuesto firmemente a una propuesta de
Estados Unidos de catalogar a los cárteles de las drogas como organizaciones
terroristas.
La semana pasada, el presidente Felipe Calderón por primera
vez tildó públicamente de terroristas a los traficantes. "Es evidente que
no estamos enfrentando a delincuentes comunes. Estamos enfrentando a verdaderos
terroristas que han rebasado todos los límites, no sólo de la ley, sino del
elemental sentido común y del respeto a la vida", declaró el mandatario en
un discurso televisado tras un ataque a un casino que dejó 52 personas muertas.
Y el miércoles, un juez acusó a dos individuos de terrorismo
y sabotaje por supuestamente difundir por Twitter rumores de presuntos tiroteos
y otros episodios de violencia relacionados con el narcotráfico que causaron
pánico en el estado de Veracruz, en la costa del Golfo de México.
Un proyecto de ley del representante republicano texano Mike
McCaul decía que toda persona que ofreciese a los narcotraficantes dinero,
identificaciones, alojamiento, entrenamiento, armas o transportes se exponía a
condenas que van desde 15 años de prisión hasta cadena perpetua e incluso pena
de muerte. El gobierno de Barack Obama lo rechazó y México lo criticó.
El gobierno mexicano no quiere que Estados Unidos se
inmiscuya en sus asuntos judiciales y tampoco quiere dar la impresión de que no
combate el terrorismo.
La ley mexicana persigue por terrorismo a quien utilice
explosivos, sustancias tóxicas, armas de fuego u otro medio para realizar
ataques que produzcan alarma o terror, mientras que la definición de Estados
Unidos abarca también a quienes intentan influenciar al público o al gobierno.
Las autoridades mexicanas han rechazado reiteradamente la
noción de que hay vínculos entre los cárteles de la droga y organizaciones
terroristas como Al Qaeda.
"Las organizaciones delictivas transnacionales que
operan en México y Estados Unidos -y en todo el hemisferio- no son
organizaciones terroristas", declaró el embajador mexicano ante Estados
Unidos, Arturo Sarukhan.
"No tienen motivaciones políticas ni una agenda
ideológica, sólo tratan de defender su negocio ilegal".
Esto es un dato importante en México, donde muchos objetan
las medidas que se han tomado en Estados Unidos para reforzar la vigilancia de
la frontera con México, a un costo de 90 mil millones de dólares, tras los ataques
terroristas del 11 de septiembre del 2001.
Si bien no se tienen noticias de que en México operen
organizaciones terroristas, desde el 2007 han sido procesadas al menos 29
personas por terrorismo y se ha investigado a por lo menos 86 por ese mismo delito,
según un informe que obtuvo la AP haciendo uso de las leyes de libertad de
información mexicanas. Se ha acusado de terrorismo a miembros de los cárteles
que lanzan granadas y colocan bombas.
Andrew Selee, quien dirige el Instituto de México del Woodrow
Wilson International Center for Scholars, una organización de estudios con sede
en Washington, dijo que los fiscales mexicanos apelan a cualquier herramienta
disponible para encarcelar a los narcotraficantes. Según cifras oficiales, al
menos 35 mil personas han muerto en episodios de violencia relacionados con las
drogas desde el 2006.
"México emplea las leyes antiterroristas para tratar de
conseguir condenas en un sistema judicial inefectivo, que necesita
desesperadamente ser reformado", expresó Selee.
"Pero sería un error pensar que los grupos del crimen
organizado son terroristas. (Los cárteles) funcionan más como una mafia que
como Al Qaeda".
http://www.eluniversal.com.mx/notas/790934.html





