¿Y si California legaliza la marihuana?
MARTES 5 DE OCTUBRE DE 2010
El 2 de noviembre californianos decidirán si aprueban o rechazan ley que legalizaría consumo y venta de droga.
Mientras en México muchos seres humanos, culpables o inocentes por igual, mueren en enfrentamientos y acciones violentas relacionadas con el tráfico de drogas, el estado estadounidense de California podría estar legalizando en noviembre el consumo, cultivo y distribución de la marihuana.
La posible legalización total del cáñamo o cannabis en el estado que comparte frontera con México es el último y avanzado capítulo de un proceso de despenalización de dicho enervante que actualmente ya alcanza a 10 estados, aunque limitado hasta ahora al uso para fines medicinales.
Estados norteamericanos que han legalizado en consumo medicinal de la marihuana. Mapa: Wikipedia
En las elecciones que tendrán lugar el 2 de noviembre, los californianos, deberán elegir a su gobernador, y como todos los estadounidenses, votarán para renovar los 435 puestos en la Cámara de representantes y 37 de los 100 asientos del Senado. En todo el país, además, estarán en juego unos 150 referéndums sobre diversos temas en 35 estados.
Pero es sólo uno de esos referéndums el que más acapara la atención de todo EE.UU, y empieza ya a llamarla en todo el mundo. Se trata de la votación que tendrán que realizar los californianos para decidir si aprobar o rechazar una ley conocida como Proposición 19.
Esta iniciativa de ley va mucho más allá del uso medicinal de la marihuana. Si es aprobada, California se convertiría en el primer lugar el mundo en legalizar por completo esta droga, por encima de casos que hasta hoy habían sido los más famosos como los de Holanda, Portugal o Canadá, donde hay una tolerancia o despenalización hacia el consumo de la yerba, pero de ninguna manera una legalización.
¿QUÉ ES LA PROPOSICIÓN 19?
Esta palabra y este número "Proposición 19" de seguro no le dirán nada hoy día a la mayoría de los mexicanos, pero en Estados Unidos la frase levanta un fuerte debate nacional, ya no se diga en el mismo estado de California.
La Proposicíón 19 también es conocida como: "Acta para regular, controlar y cobrar impuestos sobre la cannabis". Si fuera aprobada por los votantes el 2 de noviembre, legalizará en California varias actividades relacionadas con esa droga, y permitiría a los gobiernos municipales (aunque no al gobierno estatal según el proyecto) regular dichas actividades.
De acuerdo a la propuesta de ley, las autoridades municipales californianas podrán fijar y cobrar impuestos relacionados con la droga y regular su siembra y distribución por medio de autorizar varias penas civiles o penales.
Permitiría a personas de 21 años de edad o mayores poseer, cultivar o transportar marihuana para uso personal. Incluso en casa, todo residente de California tendrá permitido sembrar la planta de la droga (nombre científico Cannabis sativa) en terrenos de su propiedad en una superficie de hasta 2.32 metros cuadrados, pero sólo para uso personal. La distribución para comercializarla estará sujeta al otorgamiento de permisos, que serán regulados por cada municipalidad.
¿Y dónde se vendería la cannabis?: En locales que podrán ser establecidos legalmente y que serán regulados por cada municipio.
La Proposición 19, si es aprobada, permitiría a los gobiernos locales (pero de nuevo, no al estatal) regular y cobrar impuestos a la producción y venta comercial de marihuana. La ley prohibirá, sin embargo, a los residentes el portar la marihuana en terrenos pertenecientes a escuelas, consumirla en publico, fumarla mientras menores de edad estén presentes, o proveerla a personas de menos de 21 años. Asimismo, se mantienen las prohibiciones de conducir vehículos u operar máquinas bajo la influencia de la droga. Los patrones podrán seguir estableciendo sanciones para empleados que sean sorprendidos consumiendo la droga o laborando bajo su influjo.
La transportación de la droga hacia otros estados seguirá estando prohibida, de la misma forma que el introducir marihuana al estado a través de la frontera mexicana.
La Proposición 19 permitiría, si es aprobada, ahorrar, según los proponentes, decenas de millones de dólares anualmente que el estado y gobiernos locales gastan en costos de encarcelamiento y supervisión de personas acusadas en crímenes de posesión y comercio de la cannabis.
La legislatura de California estima que cobrar impuestos a la producción doméstica de la planta en todo el estado de California, que actualmente representa un mercado calculado en 14 mil millones de dólares anuales, podría producir ingresos a los municipios por concepto de impuestos del orden de los 1 mil 400 millones de dólares al año.
'FÚMESE SU MEDICINA'
Un breve antecedente: La marihuana con fines medicinales, como ya mencionamos, ya es legal en California debido a la entrada en vigor de la Proposición 215, que los electores votaron favorablemente en 1996. California fue el primer estado, y hasta ahora 13 entidades más se le han unido.
Un paciente californiano con cierto tipo de enfermedades, puede consumir legalmente la yerba si presenta la recomendación de un médico.
La droga está indicada como un método natural para aliviar los síntomas de las siguientes enfermedades: el cáncer, el glaucoma, el sida, la hepatitis C, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Crohn, el Alzheimer, la tiña, los espasmos musculares y la epilepsia.
En 2008, 12 años después de la aprobación de la Proposición 215, organizaciones no gubernamentales estiman que hay en California más de 200 mil usuarios de marihuana certificados por médicos.
¿LEY ILEGAL?
Si la Proposición 19 entrara en efecto, se encontraría en contradicción con las leyes internacionales relativas a las sustancias enervantes, entre ellas la cannabis, y por consiguiente, contra las propias leyes federales de Estados Unidos.
Prácticamente todos los países del mundo, incluídos México y EE.UU han firmado una serie de acuerdo y tratados, como la "Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas", de 1988, donde los gobiernos se comprometen a prohibir el tráfico y consumo recreativo de tales sustancias.
Las leyes federales de EE.UU, como las de prácticamente todo los países siguen tales convenios, como es sabido.
En Estados Unidos, el gobierno de Barack Obama ha sido hasta ahora muy discreto respecto al debate sobre la Proposición 19, pero si ésta fuera aprobada, Washington podría intentar varias acciones para revertir la ley.
Los agentes federales (DEA Y FBI) podrían pasar encima de cualquier ley estatal y continuar arrestando a californianos que consuman y comercien la yerba. Incluso, cabe recordar que recientemente la Suprema Corte de EE.UU decidió que los agentes federales están facultados para arrestar a consumidores de marihuana para fines medicinales, si así lo deciden, aunque existan leyes estatales que permiten ese uso.
A pesar de ello, si la Proposición 19 fuera ley, la federación no podría obligar a las instituciones de impartición de justicia estatales a que hagan cumplir las leyes federales.
Para efectos prácticos, hay que decir que hay muchos más agentes estatales que federales y que la mayoría de los arrestos por la marihuana son realizados por los policías locales y no por los "feds". En 2008, hubo 847 mil arrestos relacionados con la cannabis en todo EE.UU, pero sólo cerca de 6,300 de estos fueron realizados por agentes de Washington, lo que es menos del 1% del total. Así que los federales no se darían abasto para arrestar a todos los consumidores "legales" de la droga. Sin embargo Washington podría decidir realizar operativos directamente contra los proveedores "legales" de la droga, como ya lo ha hecho en el caso de la marihuana para fines médicos.
En el orden jurídico, Washington podría demandar a California ante la Suprema Corte respecto a la Proposición 19 si fuera convertida en ley, mientras que el Congreso podría retener las aportaciones federales para California. Este tipo de acción ya tiene antecedentes: en 1984 el Congreso "castigó" a varios estados que se resistían a subir la edad permitida para consumir bebidas alcohólicas a los 21 años.
De cualquier forma, los californianos podrían incluso dar la pelea legal si insisten en que el consumo de marihuana es un asunto de libertad individual, la cual es protegido por su Constitución.
MUCHOS BILLETES VERDES POR 'LA VERDE'
Existe dos grandes aspectos en el debate sobre la Proposición 19: el aspecto económico y el de la salud pública.
Sobre el económico, hay que decir que la producción de marihuana legal para fines medicinales constituye en California un mercado que genera anualmente 14 mil millones de dólares, como ya se mencionó más arriba. Los cálculos de la propia legislatura del estado son que la nueva ley podría generar ingresos por impuestos hasta por 1 mil 400 millones de dólares al año. Cabe aquí aclarar que esos 14 mil millones de dólares no representan sólo las ventas de la droga, sino que incluyen los salarios devengados y las inversiones que han realizado los productores legales que ya existen para fines terapéuticos.
Los detractores de la Proposición 19 señalan que es falso que la nueva ley, si se aprueba, pueda garantizar una entrada segura de impuestos para la hacienda pública.
Pero de que la yerba es negocio, es negocio. Este mismo año, la ciudad de Oakland decidió permitir la apertura de una empresa con capital privado , --la primera legal en el mundo hasta donde se sabe-- productora de cannabis a gran escala. El consejo de esa ciudad se entregó a un largo debate que concluyó en julio con la aprobación del proyecto.
La decisión que permite ya la producción, procesamiento y empaquetado de la hierba, y su venta para uso médico, quedó impuesta por el criterio de quienes vieron en la medida una importante fuente de ingresos y de empleos para la ciudad.
Pues bien, si la Proposición 19 se aprobara, la experiencia de Oakland podría repetirse en todas las ciudades y municipalidades californianas, con la participación, además, del sector privado y con un volumen de producción que no se limitaría al uso de la yerba para fines terapéuticos.
Un argumento que repiten quienes están a favor de la "Prop 19", como le llaman, es que la ley tendría la consecuencia de arrebatar a los narcotraficantes, que hoy operan en la ilegalidad, un mercado extraordinariamente jugoso.
La DEA (Administración federal de Control de Drogas) ha dado a conocer recientemente una cifra sorprendente --aunque algunos analistas la han disputado-: que los narcotraficantes mexicanos obtienen el 60 por ciento de todas sus ganancias de la venta de la marihuana en Estados Unidos. Esa cifra es frecuentemente citada por quienes están a favor de la Proposición 19, y que creen que ésta golpeará seriamente a los narcos. Sin embargo no queda claro cómo va a reaccionar el mercado ante una legalización de la droga sólo en California.
Aunque sobre los precios, hay algunas pistas. El Instituto de Investigación de Política de Drogas, una ONG independiente de Santa Mónica, California, estima que la Proposición 19 causaría que el precio de la marihuana se desplome hasta en 80 por ciento. En California la cannabis ya es más barata que en el resto de Estados Unidos, pero esta cifra representaría un cambio espectacular en los precios.
Lo expuesto hasta aquí conduce a otros aspectos del debate: los detractores de la Proposición 19 dicen que este desplome en el precio propiciará el contrabando ilegal de marihuana hacia el resto del territorio de EE.UU, e incluso a Canadá. Además, tal baja en los precios, dispararía también el consumo de la droga. Lo que lleva al segundo gran aspecto del debate: la salud. Los críticos a la iniciativa de ley, aseguran que cualquier ingreso por concepto de impuestos a través de la cannabis palidecería al lado de los costos, tanto monetarios como humanos en materia de salud para atender a un creciente número de adictos y personas dañadas por la droga.
SALUD PÚBLICA
El debate relativo a las consecuencias en la salud pública de la legalización de las drogas, de la mariguana o de las demás sustancias, es particularmente complejo y no lo agotaremos aquí.
Pero en California hoy la discusión cobra especial vigencia debido a lo inminente de la decisión que los votantes tendrán en sus manos el 2 de noviembre.
Para dar una visión de conjunto sobre el debate relativo a la salud pública alrededor de la Prop 19, digamos que un argumento frecuente de quienes están a favor de la legalización de marihuana, es que nuestras sociedades ya han legalizado el alcohol y el tabaco, que son drogas tan peligrosas como cualquier otra, y que es mejor dejar que sean las personas en lo individual quienes regulen su consumo moderado, y para aquellos que caen en los excesos, ayudarlos a través de tratamientos adecuados.
En respuesta, quienes están en contra de la Proposición 19, dicen que si ya existe el consumo legal de alcohol y tabaco, sería muy irresponsable dar legalidad a una droga más, que puede propiciar el abuso en muchas personas, especialmente jóvenes, y conducirlas a tener problemas físicos y psicológicos.
Otro de los argumentos frecuentes contra la legalización es que la cannabis es una droga "de entrada" hacia sustancias aún más peligrosas, como la cocaína y la heroína. Mientras que el bando contrario asegura que dicho argumento no está comprobado científicamente y que el alcohol y el tabaco funcionan más o también, como drogas "de entrada". Por supuesto, uno y otro bando muestran estudios que apoyan sus posturas.
Quienes están por la libertad individual para drogarse dicen que en todas las sociedades, en todas las épocas, hay personas vulnerables a caer en las adicciones y que de ello no se puede culpar a una droga en particular; que el problema debe atacarse médicamente y que cuando el estado intenta regular la libertad individual, se generan problemas de criminalidad y violencia que impiden ofrecer a los adictos tratamientos adecuados.
A este argumento, la mayoría de las autoridades de Salud --incluída la Organización Mundial del rubro-- aseguran que sí es un deber de los gobiernos y los estados controlar la presencia de sustancias que pudieran afectar la salud de muchas personas, vulnerables o no a las adicciones.
Ambas partes parecen tener sus argumentos, pero la particularidad en California es que el debate esta vez no se quedaría en palabras, sino que podría tener consecuencias en la realidad. Si la Proposición 19 es aprobada, California será vista por muchas personas de todo el mundo, como un gran laboratorio social, donde millones de ojos observarán qué ocurre con una sociedad que liberaliza una de las drogas que son ilegales en el mundo.
Precisamente muchos grupos que están en contra de la Proposición 19 han señalado que están cansados de que los californianos funcionen como una especie de conejillo de indias para diversos experimentos sociales (el estado ha sido pionero en la discusión del tema tratado pero también de los matrimonios gay, entre otros). Mientras que los que están a favor, se sienten orgullosos de ser un estado vanguardista y celebran poder servir de ejemplo a otros estados o países.
¿CÓMO VAN LAS APUESTAS?
A todo esto. ¿Que probabilidad real tiene la Propuesta 19 de hacerse realidad? Para decirlo de forma sencilla: la ley tiene muchas probabilidades de hacerse realidad, pero no la va a tener nada fácil.
Mencionaremos dos de las encuestas más recientes. El 30 de septiembre, la empresa de opinión Public Policy Institute de California reportó que 52 por ciento de los californianos apoya la Proposición 19, contra 41 por ciento que se opone y 7 por ciento que permanece indeciso.
En una encuesta anterior, publicada el 22 de septiembre, por la empresa Public Policy Polling, se mostraba que 47% de los Californianos apoyaban la Proposición 19, mientras que 38 por ciento la rechazaban.
Esto significa que la Proposición 19 mantiene o incluso va ganando apoyo de los votantes conforme se acerca la fecha de la elección, el 2 de noviembre.
Los analistas señalan que históricamente, las campañas a favor de las inciativas sujetas a referéndum pierden apoyo en los meses anteriores al día de la votación. Sin embargo este no parece ser el caso de la Proposición sobre la mota.
Para que la Proposición 19 pase a ser ley, tiene que reunir el 50 por ciento de los votos, más un sufragio como mínimo.
Aún está por verse cómo se comportarán las tendencias en los próximos días antes de llegar al día decisivo.
Al parecer la victoria o derrota de la Proposición 19 será dada por aquellos que aún no se deciden y que dejan hasta el último momento para informarse y normarse un criterio.
En cuanto a los apoyos públicos en torno a la Proposición 19, van más o menos así: el gobierno federal ha expresado su rechazo, tanto la DEA, como el actual y pasados jefes antidrogas de la administración federal. Además, prácticamente ningún candidato o funcionario público californiano ha expresado su apoyo abierto a la iniciativa. Esto es entendible, dado el conflicto que la legislación podría propiciar con las leyes federales.
Varios de los periódicos más importantes del estado, como Los Angeles Times, y el San Francisco Chronicle, han expresado su oposición a la iniciativa 19. Estos diarios han explicado que su postura no es contra de la legalización de la cannabis en sí, sino en contra de esta propuesta de ley en particular, a la que acusan de estar muy pobremente planteada, de ser contraditoria y de que podría propiciar una gran confusión legal.
Otros que han expresado su oposición han sido los productores de vino y cerveza de California, algo podría explicarse dada la posible competencia que les representaría la yerba. Sorprendentemente, muchos vendedores legales de marihuana para fines medicinales también están en contra, presuntamente porque la baja en los precios les afectaría.
Ahora, hablemos sobre las organizaciones que han expresado su apoyo a la Proposición 19. Hace algunos días, los que apoyan a la marihuana se anotaron un buen punto, al recibir el respaldo de uno de los mayores sindicatos de California, el Service Employees International Union, que agrupa a trabajadores del servicio público, de los servicios de salud y otros. Los analistas aseguran que el hecho de que la iniciativa de ley sea apoyada por las enfermeras puede darle la legitimidad que necesita de cara a los votantes.
El mayor apoyo de la Proposición 19 no viene, en general de canales oficiales, sino de varias organizaciones no gubernamentales que han sido muy activas para promover su visión de liberalizar las drogas, en particular la marihuana. Entre estas organizaciones se encuentran la Alianza para una Política de Drogas, e Impartidores de Justicia contra la Prohibición, que agrupa a ex jefes de policía que están a favor de terminar con la violencia asociada a las drogas por medio de legalizarlas.
Algo que ha llamado la atención a los propios promotores de la Proposición 19 es que ésta no ha tenido el apoyo de los "grandes donadores de dinero", es decir, personas millonarias que han apoyado otras iniciativas a favor de la legalización, como la liberalización para usos médicos de 1996. Analistas piensan que esta ausencia de grandes apoyos en dinero de personajes como George Soros y otros, podría significar que ellos mismos no tienen mucha confianza en la 19.
De cualquier manera, quienes están detrás de la Proposición 19 aseguran que aun cuando ésta sea derrotada el 2 de noviembre en las urnas, no se trataría de una derrota definitiva, pues aseguran que volverían a intentarlo con otra iniciativa similar en el marco de la elección presidencial de 2012. Consideran también que la atención nacional y el debate que ha atraido el tema, es una avance en contra de lo que consideran: "nuestra desastrosa política de prohibición de las drogas".
REACCIONES EN MEXICO
Muy pocos analistas en México han dedicado tiempo a analizar qué pasaría si la marihuana se legalizara en California. El problema para México no es sólo un "que ocurriría si...", el caso es que ya ocurre, pues como vimos, la marihuana está legalizada para fines médicinales en California y otros 13 estados.
Si la Proposición 19 pasara, podríamos llegar a una situación que sería cómica y hasta ridícula sino pudiera llegar a ser triste y hasta trágica: que el gobierno mexicano siga persiguiendo el cultivo, transporte y distribución de la marihuana hacia Estados Unidos --con las consecuentes matanzas-- mientras en uno de los estados fronterizos más importantes la misma droga se vende en las tiendas.
Surgen más preguntas: ¿Qué pasaría con los narcotraficantes mexicanos? Analistas californianos dicen que la Proposición 19 les quitaría una gran parte de su negocio. Pero ¿Los narcos se quedarían cruzados de brazos? Después de todo, ellos saben mucho del negocio de producir y mover la cannabis, entonces ¿podrían ser en California respetados productores y comerciantes de mota, mientras siguen inundando de drogas ilícitas los demás estados, y perturbando la paz pública en México?
En realidad nadie sabe qué ocurriría. Recientemente, dos analistas mexicanos, Héctor Aguilar Camín y Jorge Castañeda, publicaron un artículo en el Washington Post donde aseguran que la Propuesta 19 podría acabar con la guerra anti droga en México. El lector puede leer el artículo en español aquí y juzgar si el planteamiento de los autores no peca de demasiado cándido.
Más allá de hacer futurismo, hay que decir que las autoridades mexicanas no tienen ni plan ni al parecer deseos de entrarle al tema. Recientemente medios periodísticos de Baja California le han preguntado a las autoridades estatales si tienen una estrategia sobre la legalización de la marihuana en EE.UU. y en particular sobre la posible aprobación de la Prop 19. La respuesta es simple: nada tienen.
En cuanto al gobierno federal mexicano, el tema no ha salido relucir. De tanto en tanto, el presidente Calderón o la Secretaría de Relaciones Exteriores han expresado públicamente quejas sobre la legalización de la marihuana para fines médicos en varios estados de EE.UU. Sobre la Propuesta 19 no ha habido ningún pronunciamiento, lo cual puede entenderse, puesto que se trata de una decisión que aún está en proceso por parte de los electores de California.
La única figura pública del medio político mexicano que ha hablado sobre la Proposición 19 es el senador del Partido Acción Nacional, Santiago Creel, quien el 23 de septiembre promovió en el Senado un punto de acuerdo para solicitar al gobierno de Felipe Calderón la creación de una Comisión Intersecretarial que analice las repercusiones de las decisiones que se están tomando en EE.UU en relación a la marihuana sobre la política antidrogas mexicana y el combate ala delincuencia organizada.
Según el proyecto de Santiago Creel, la Comisión Intersecretarial estaría conformada por los secretarios de Gobernación, Hacienda, Salud, Seguridad Pública, Defensa Nacional, Marina y de Relaciones Exteriores, así como por el Procurador General de la República y una comisión de senadores.
MÉXICO ¿ATADO DE MANOS?
La de Creel parece una propuesta interesante, y retrata lo menos que debería hacer el gobierno federal ante este tema. Pero aún esta por verse la respuesta del presidente Felipe Calderón, que no se ha dado.
La analista en temas de política exterior Olga Pellicer escribió a mediados de septiembre en la revista Proceso un artículo donde señala la aparente indiferencia del gobierno mexicano hacia el tema de una política exterior relacionada al tema del narcotráfico.
La experta asegura que "es extraño" que en su reciente Cuarto Informe de Gobierno, el presidente Felipe Calderón no haya siquiera mencionado el tema de la cooperación con Estados Unidos en el asunto. Especialmente porque en el mismo septiembre, el mes del Bicentenario de la Independencia, se inauguró en el Distrito Federal --en una ubicación no revelada por razones de seguridad-- una Oficina Binacional para la lucha contra el narcotráfico.
Pellicer señala que si se legaliza la marihuana en California, los cambios que esto propiciaría en el mercado de la droga tendría repercusiones sobre las acciones que se están llevando a cabo en México para perseguir el narcotráfico.
Habrá qué esperar a ver qué ocurre, pero no es probable que el gobierno de México sostenga alguna acción a seguir como reacción a la liberalización de la marihuana en California, lo cual podría parecer "extraño", como dice Pellicer.
O quizá no sea tan extraño al recordar que México ha firmado un compromiso con EE.UU --la Iniciativa Mérida-- para recibir ayuda por 1 mil 600 millones de dólares en el trienio 2008-2010, para el combate al tráfico de drogas.
En vista de eso, es posible que el gobierno de México no tenga la libertad de tener una postura independiente respecto a lo que está ocurriendo en varios estados de EE.UU sobre la legalización medicinal de la marihuana, ya no digamos sobre la posible aprobación de la sorprendente aunque controvertida Propuesta 19.
Ley Propuesta 19 en español: depositfiles.com depositfiles.com/files/c6p3q4hxh
Por: Jorge Eduardo Jiménez
Villahermosa, Tabasco
MARTES 5 DE OCTUBRE DE 2010
El 2 de noviembre californianos decidirán si aprueban o rechazan ley que legalizaría consumo y venta de droga.
Mientras en México muchos seres humanos, culpables o inocentes por igual, mueren en enfrentamientos y acciones violentas relacionadas con el tráfico de drogas, el estado estadounidense de California podría estar legalizando en noviembre el consumo, cultivo y distribución de la marihuana.
La posible legalización total del cáñamo o cannabis en el estado que comparte frontera con México es el último y avanzado capítulo de un proceso de despenalización de dicho enervante que actualmente ya alcanza a 10 estados, aunque limitado hasta ahora al uso para fines medicinales.
Estados norteamericanos que han legalizado en consumo medicinal de la marihuana. Mapa: Wikipedia
En las elecciones que tendrán lugar el 2 de noviembre, los californianos, deberán elegir a su gobernador, y como todos los estadounidenses, votarán para renovar los 435 puestos en la Cámara de representantes y 37 de los 100 asientos del Senado. En todo el país, además, estarán en juego unos 150 referéndums sobre diversos temas en 35 estados.
Pero es sólo uno de esos referéndums el que más acapara la atención de todo EE.UU, y empieza ya a llamarla en todo el mundo. Se trata de la votación que tendrán que realizar los californianos para decidir si aprobar o rechazar una ley conocida como Proposición 19.
Esta iniciativa de ley va mucho más allá del uso medicinal de la marihuana. Si es aprobada, California se convertiría en el primer lugar el mundo en legalizar por completo esta droga, por encima de casos que hasta hoy habían sido los más famosos como los de Holanda, Portugal o Canadá, donde hay una tolerancia o despenalización hacia el consumo de la yerba, pero de ninguna manera una legalización.
¿QUÉ ES LA PROPOSICIÓN 19?
Esta palabra y este número "Proposición 19" de seguro no le dirán nada hoy día a la mayoría de los mexicanos, pero en Estados Unidos la frase levanta un fuerte debate nacional, ya no se diga en el mismo estado de California.
La Proposicíón 19 también es conocida como: "Acta para regular, controlar y cobrar impuestos sobre la cannabis". Si fuera aprobada por los votantes el 2 de noviembre, legalizará en California varias actividades relacionadas con esa droga, y permitiría a los gobiernos municipales (aunque no al gobierno estatal según el proyecto) regular dichas actividades.
De acuerdo a la propuesta de ley, las autoridades municipales californianas podrán fijar y cobrar impuestos relacionados con la droga y regular su siembra y distribución por medio de autorizar varias penas civiles o penales.
Permitiría a personas de 21 años de edad o mayores poseer, cultivar o transportar marihuana para uso personal. Incluso en casa, todo residente de California tendrá permitido sembrar la planta de la droga (nombre científico Cannabis sativa) en terrenos de su propiedad en una superficie de hasta 2.32 metros cuadrados, pero sólo para uso personal. La distribución para comercializarla estará sujeta al otorgamiento de permisos, que serán regulados por cada municipalidad.
¿Y dónde se vendería la cannabis?: En locales que podrán ser establecidos legalmente y que serán regulados por cada municipio.
La Proposición 19, si es aprobada, permitiría a los gobiernos locales (pero de nuevo, no al estatal) regular y cobrar impuestos a la producción y venta comercial de marihuana. La ley prohibirá, sin embargo, a los residentes el portar la marihuana en terrenos pertenecientes a escuelas, consumirla en publico, fumarla mientras menores de edad estén presentes, o proveerla a personas de menos de 21 años. Asimismo, se mantienen las prohibiciones de conducir vehículos u operar máquinas bajo la influencia de la droga. Los patrones podrán seguir estableciendo sanciones para empleados que sean sorprendidos consumiendo la droga o laborando bajo su influjo.
La transportación de la droga hacia otros estados seguirá estando prohibida, de la misma forma que el introducir marihuana al estado a través de la frontera mexicana.
La Proposición 19 permitiría, si es aprobada, ahorrar, según los proponentes, decenas de millones de dólares anualmente que el estado y gobiernos locales gastan en costos de encarcelamiento y supervisión de personas acusadas en crímenes de posesión y comercio de la cannabis.
La legislatura de California estima que cobrar impuestos a la producción doméstica de la planta en todo el estado de California, que actualmente representa un mercado calculado en 14 mil millones de dólares anuales, podría producir ingresos a los municipios por concepto de impuestos del orden de los 1 mil 400 millones de dólares al año.
'FÚMESE SU MEDICINA'
Un breve antecedente: La marihuana con fines medicinales, como ya mencionamos, ya es legal en California debido a la entrada en vigor de la Proposición 215, que los electores votaron favorablemente en 1996. California fue el primer estado, y hasta ahora 13 entidades más se le han unido.
Un paciente californiano con cierto tipo de enfermedades, puede consumir legalmente la yerba si presenta la recomendación de un médico.
La droga está indicada como un método natural para aliviar los síntomas de las siguientes enfermedades: el cáncer, el glaucoma, el sida, la hepatitis C, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Crohn, el Alzheimer, la tiña, los espasmos musculares y la epilepsia.
En 2008, 12 años después de la aprobación de la Proposición 215, organizaciones no gubernamentales estiman que hay en California más de 200 mil usuarios de marihuana certificados por médicos.
¿LEY ILEGAL?
Si la Proposición 19 entrara en efecto, se encontraría en contradicción con las leyes internacionales relativas a las sustancias enervantes, entre ellas la cannabis, y por consiguiente, contra las propias leyes federales de Estados Unidos.
Prácticamente todos los países del mundo, incluídos México y EE.UU han firmado una serie de acuerdo y tratados, como la "Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas", de 1988, donde los gobiernos se comprometen a prohibir el tráfico y consumo recreativo de tales sustancias.
Las leyes federales de EE.UU, como las de prácticamente todo los países siguen tales convenios, como es sabido.
En Estados Unidos, el gobierno de Barack Obama ha sido hasta ahora muy discreto respecto al debate sobre la Proposición 19, pero si ésta fuera aprobada, Washington podría intentar varias acciones para revertir la ley.
Los agentes federales (DEA Y FBI) podrían pasar encima de cualquier ley estatal y continuar arrestando a californianos que consuman y comercien la yerba. Incluso, cabe recordar que recientemente la Suprema Corte de EE.UU decidió que los agentes federales están facultados para arrestar a consumidores de marihuana para fines medicinales, si así lo deciden, aunque existan leyes estatales que permiten ese uso.
A pesar de ello, si la Proposición 19 fuera ley, la federación no podría obligar a las instituciones de impartición de justicia estatales a que hagan cumplir las leyes federales.
Para efectos prácticos, hay que decir que hay muchos más agentes estatales que federales y que la mayoría de los arrestos por la marihuana son realizados por los policías locales y no por los "feds". En 2008, hubo 847 mil arrestos relacionados con la cannabis en todo EE.UU, pero sólo cerca de 6,300 de estos fueron realizados por agentes de Washington, lo que es menos del 1% del total. Así que los federales no se darían abasto para arrestar a todos los consumidores "legales" de la droga. Sin embargo Washington podría decidir realizar operativos directamente contra los proveedores "legales" de la droga, como ya lo ha hecho en el caso de la marihuana para fines médicos.
En el orden jurídico, Washington podría demandar a California ante la Suprema Corte respecto a la Proposición 19 si fuera convertida en ley, mientras que el Congreso podría retener las aportaciones federales para California. Este tipo de acción ya tiene antecedentes: en 1984 el Congreso "castigó" a varios estados que se resistían a subir la edad permitida para consumir bebidas alcohólicas a los 21 años.
De cualquier forma, los californianos podrían incluso dar la pelea legal si insisten en que el consumo de marihuana es un asunto de libertad individual, la cual es protegido por su Constitución.
MUCHOS BILLETES VERDES POR 'LA VERDE'
Existe dos grandes aspectos en el debate sobre la Proposición 19: el aspecto económico y el de la salud pública.
Sobre el económico, hay que decir que la producción de marihuana legal para fines medicinales constituye en California un mercado que genera anualmente 14 mil millones de dólares, como ya se mencionó más arriba. Los cálculos de la propia legislatura del estado son que la nueva ley podría generar ingresos por impuestos hasta por 1 mil 400 millones de dólares al año. Cabe aquí aclarar que esos 14 mil millones de dólares no representan sólo las ventas de la droga, sino que incluyen los salarios devengados y las inversiones que han realizado los productores legales que ya existen para fines terapéuticos.
Los detractores de la Proposición 19 señalan que es falso que la nueva ley, si se aprueba, pueda garantizar una entrada segura de impuestos para la hacienda pública.
Pero de que la yerba es negocio, es negocio. Este mismo año, la ciudad de Oakland decidió permitir la apertura de una empresa con capital privado , --la primera legal en el mundo hasta donde se sabe-- productora de cannabis a gran escala. El consejo de esa ciudad se entregó a un largo debate que concluyó en julio con la aprobación del proyecto.
La decisión que permite ya la producción, procesamiento y empaquetado de la hierba, y su venta para uso médico, quedó impuesta por el criterio de quienes vieron en la medida una importante fuente de ingresos y de empleos para la ciudad.
Pues bien, si la Proposición 19 se aprobara, la experiencia de Oakland podría repetirse en todas las ciudades y municipalidades californianas, con la participación, además, del sector privado y con un volumen de producción que no se limitaría al uso de la yerba para fines terapéuticos.
Un argumento que repiten quienes están a favor de la "Prop 19", como le llaman, es que la ley tendría la consecuencia de arrebatar a los narcotraficantes, que hoy operan en la ilegalidad, un mercado extraordinariamente jugoso.
La DEA (Administración federal de Control de Drogas) ha dado a conocer recientemente una cifra sorprendente --aunque algunos analistas la han disputado-: que los narcotraficantes mexicanos obtienen el 60 por ciento de todas sus ganancias de la venta de la marihuana en Estados Unidos. Esa cifra es frecuentemente citada por quienes están a favor de la Proposición 19, y que creen que ésta golpeará seriamente a los narcos. Sin embargo no queda claro cómo va a reaccionar el mercado ante una legalización de la droga sólo en California.
Aunque sobre los precios, hay algunas pistas. El Instituto de Investigación de Política de Drogas, una ONG independiente de Santa Mónica, California, estima que la Proposición 19 causaría que el precio de la marihuana se desplome hasta en 80 por ciento. En California la cannabis ya es más barata que en el resto de Estados Unidos, pero esta cifra representaría un cambio espectacular en los precios.
Lo expuesto hasta aquí conduce a otros aspectos del debate: los detractores de la Proposición 19 dicen que este desplome en el precio propiciará el contrabando ilegal de marihuana hacia el resto del territorio de EE.UU, e incluso a Canadá. Además, tal baja en los precios, dispararía también el consumo de la droga. Lo que lleva al segundo gran aspecto del debate: la salud. Los críticos a la iniciativa de ley, aseguran que cualquier ingreso por concepto de impuestos a través de la cannabis palidecería al lado de los costos, tanto monetarios como humanos en materia de salud para atender a un creciente número de adictos y personas dañadas por la droga.
SALUD PÚBLICA
El debate relativo a las consecuencias en la salud pública de la legalización de las drogas, de la mariguana o de las demás sustancias, es particularmente complejo y no lo agotaremos aquí.
Pero en California hoy la discusión cobra especial vigencia debido a lo inminente de la decisión que los votantes tendrán en sus manos el 2 de noviembre.
Para dar una visión de conjunto sobre el debate relativo a la salud pública alrededor de la Prop 19, digamos que un argumento frecuente de quienes están a favor de la legalización de marihuana, es que nuestras sociedades ya han legalizado el alcohol y el tabaco, que son drogas tan peligrosas como cualquier otra, y que es mejor dejar que sean las personas en lo individual quienes regulen su consumo moderado, y para aquellos que caen en los excesos, ayudarlos a través de tratamientos adecuados.
En respuesta, quienes están en contra de la Proposición 19, dicen que si ya existe el consumo legal de alcohol y tabaco, sería muy irresponsable dar legalidad a una droga más, que puede propiciar el abuso en muchas personas, especialmente jóvenes, y conducirlas a tener problemas físicos y psicológicos.
Otro de los argumentos frecuentes contra la legalización es que la cannabis es una droga "de entrada" hacia sustancias aún más peligrosas, como la cocaína y la heroína. Mientras que el bando contrario asegura que dicho argumento no está comprobado científicamente y que el alcohol y el tabaco funcionan más o también, como drogas "de entrada". Por supuesto, uno y otro bando muestran estudios que apoyan sus posturas.
Quienes están por la libertad individual para drogarse dicen que en todas las sociedades, en todas las épocas, hay personas vulnerables a caer en las adicciones y que de ello no se puede culpar a una droga en particular; que el problema debe atacarse médicamente y que cuando el estado intenta regular la libertad individual, se generan problemas de criminalidad y violencia que impiden ofrecer a los adictos tratamientos adecuados.
A este argumento, la mayoría de las autoridades de Salud --incluída la Organización Mundial del rubro-- aseguran que sí es un deber de los gobiernos y los estados controlar la presencia de sustancias que pudieran afectar la salud de muchas personas, vulnerables o no a las adicciones.
Ambas partes parecen tener sus argumentos, pero la particularidad en California es que el debate esta vez no se quedaría en palabras, sino que podría tener consecuencias en la realidad. Si la Proposición 19 es aprobada, California será vista por muchas personas de todo el mundo, como un gran laboratorio social, donde millones de ojos observarán qué ocurre con una sociedad que liberaliza una de las drogas que son ilegales en el mundo.
Precisamente muchos grupos que están en contra de la Proposición 19 han señalado que están cansados de que los californianos funcionen como una especie de conejillo de indias para diversos experimentos sociales (el estado ha sido pionero en la discusión del tema tratado pero también de los matrimonios gay, entre otros). Mientras que los que están a favor, se sienten orgullosos de ser un estado vanguardista y celebran poder servir de ejemplo a otros estados o países.
¿CÓMO VAN LAS APUESTAS?
A todo esto. ¿Que probabilidad real tiene la Propuesta 19 de hacerse realidad? Para decirlo de forma sencilla: la ley tiene muchas probabilidades de hacerse realidad, pero no la va a tener nada fácil.
Mencionaremos dos de las encuestas más recientes. El 30 de septiembre, la empresa de opinión Public Policy Institute de California reportó que 52 por ciento de los californianos apoya la Proposición 19, contra 41 por ciento que se opone y 7 por ciento que permanece indeciso.
En una encuesta anterior, publicada el 22 de septiembre, por la empresa Public Policy Polling, se mostraba que 47% de los Californianos apoyaban la Proposición 19, mientras que 38 por ciento la rechazaban.
Esto significa que la Proposición 19 mantiene o incluso va ganando apoyo de los votantes conforme se acerca la fecha de la elección, el 2 de noviembre.
Los analistas señalan que históricamente, las campañas a favor de las inciativas sujetas a referéndum pierden apoyo en los meses anteriores al día de la votación. Sin embargo este no parece ser el caso de la Proposición sobre la mota.
Para que la Proposición 19 pase a ser ley, tiene que reunir el 50 por ciento de los votos, más un sufragio como mínimo.
Aún está por verse cómo se comportarán las tendencias en los próximos días antes de llegar al día decisivo.
Al parecer la victoria o derrota de la Proposición 19 será dada por aquellos que aún no se deciden y que dejan hasta el último momento para informarse y normarse un criterio.
En cuanto a los apoyos públicos en torno a la Proposición 19, van más o menos así: el gobierno federal ha expresado su rechazo, tanto la DEA, como el actual y pasados jefes antidrogas de la administración federal. Además, prácticamente ningún candidato o funcionario público californiano ha expresado su apoyo abierto a la iniciativa. Esto es entendible, dado el conflicto que la legislación podría propiciar con las leyes federales.
Varios de los periódicos más importantes del estado, como Los Angeles Times, y el San Francisco Chronicle, han expresado su oposición a la iniciativa 19. Estos diarios han explicado que su postura no es contra de la legalización de la cannabis en sí, sino en contra de esta propuesta de ley en particular, a la que acusan de estar muy pobremente planteada, de ser contraditoria y de que podría propiciar una gran confusión legal.
Otros que han expresado su oposición han sido los productores de vino y cerveza de California, algo podría explicarse dada la posible competencia que les representaría la yerba. Sorprendentemente, muchos vendedores legales de marihuana para fines medicinales también están en contra, presuntamente porque la baja en los precios les afectaría.
Ahora, hablemos sobre las organizaciones que han expresado su apoyo a la Proposición 19. Hace algunos días, los que apoyan a la marihuana se anotaron un buen punto, al recibir el respaldo de uno de los mayores sindicatos de California, el Service Employees International Union, que agrupa a trabajadores del servicio público, de los servicios de salud y otros. Los analistas aseguran que el hecho de que la iniciativa de ley sea apoyada por las enfermeras puede darle la legitimidad que necesita de cara a los votantes.
El mayor apoyo de la Proposición 19 no viene, en general de canales oficiales, sino de varias organizaciones no gubernamentales que han sido muy activas para promover su visión de liberalizar las drogas, en particular la marihuana. Entre estas organizaciones se encuentran la Alianza para una Política de Drogas, e Impartidores de Justicia contra la Prohibición, que agrupa a ex jefes de policía que están a favor de terminar con la violencia asociada a las drogas por medio de legalizarlas.
Algo que ha llamado la atención a los propios promotores de la Proposición 19 es que ésta no ha tenido el apoyo de los "grandes donadores de dinero", es decir, personas millonarias que han apoyado otras iniciativas a favor de la legalización, como la liberalización para usos médicos de 1996. Analistas piensan que esta ausencia de grandes apoyos en dinero de personajes como George Soros y otros, podría significar que ellos mismos no tienen mucha confianza en la 19.
De cualquier manera, quienes están detrás de la Proposición 19 aseguran que aun cuando ésta sea derrotada el 2 de noviembre en las urnas, no se trataría de una derrota definitiva, pues aseguran que volverían a intentarlo con otra iniciativa similar en el marco de la elección presidencial de 2012. Consideran también que la atención nacional y el debate que ha atraido el tema, es una avance en contra de lo que consideran: "nuestra desastrosa política de prohibición de las drogas".
REACCIONES EN MEXICO
Muy pocos analistas en México han dedicado tiempo a analizar qué pasaría si la marihuana se legalizara en California. El problema para México no es sólo un "que ocurriría si...", el caso es que ya ocurre, pues como vimos, la marihuana está legalizada para fines médicinales en California y otros 13 estados.
Si la Proposición 19 pasara, podríamos llegar a una situación que sería cómica y hasta ridícula sino pudiera llegar a ser triste y hasta trágica: que el gobierno mexicano siga persiguiendo el cultivo, transporte y distribución de la marihuana hacia Estados Unidos --con las consecuentes matanzas-- mientras en uno de los estados fronterizos más importantes la misma droga se vende en las tiendas.
Surgen más preguntas: ¿Qué pasaría con los narcotraficantes mexicanos? Analistas californianos dicen que la Proposición 19 les quitaría una gran parte de su negocio. Pero ¿Los narcos se quedarían cruzados de brazos? Después de todo, ellos saben mucho del negocio de producir y mover la cannabis, entonces ¿podrían ser en California respetados productores y comerciantes de mota, mientras siguen inundando de drogas ilícitas los demás estados, y perturbando la paz pública en México?
En realidad nadie sabe qué ocurriría. Recientemente, dos analistas mexicanos, Héctor Aguilar Camín y Jorge Castañeda, publicaron un artículo en el Washington Post donde aseguran que la Propuesta 19 podría acabar con la guerra anti droga en México. El lector puede leer el artículo en español aquí y juzgar si el planteamiento de los autores no peca de demasiado cándido.
Más allá de hacer futurismo, hay que decir que las autoridades mexicanas no tienen ni plan ni al parecer deseos de entrarle al tema. Recientemente medios periodísticos de Baja California le han preguntado a las autoridades estatales si tienen una estrategia sobre la legalización de la marihuana en EE.UU. y en particular sobre la posible aprobación de la Prop 19. La respuesta es simple: nada tienen.
En cuanto al gobierno federal mexicano, el tema no ha salido relucir. De tanto en tanto, el presidente Calderón o la Secretaría de Relaciones Exteriores han expresado públicamente quejas sobre la legalización de la marihuana para fines médicos en varios estados de EE.UU. Sobre la Propuesta 19 no ha habido ningún pronunciamiento, lo cual puede entenderse, puesto que se trata de una decisión que aún está en proceso por parte de los electores de California.
La única figura pública del medio político mexicano que ha hablado sobre la Proposición 19 es el senador del Partido Acción Nacional, Santiago Creel, quien el 23 de septiembre promovió en el Senado un punto de acuerdo para solicitar al gobierno de Felipe Calderón la creación de una Comisión Intersecretarial que analice las repercusiones de las decisiones que se están tomando en EE.UU en relación a la marihuana sobre la política antidrogas mexicana y el combate ala delincuencia organizada.
Según el proyecto de Santiago Creel, la Comisión Intersecretarial estaría conformada por los secretarios de Gobernación, Hacienda, Salud, Seguridad Pública, Defensa Nacional, Marina y de Relaciones Exteriores, así como por el Procurador General de la República y una comisión de senadores.
MÉXICO ¿ATADO DE MANOS?
La de Creel parece una propuesta interesante, y retrata lo menos que debería hacer el gobierno federal ante este tema. Pero aún esta por verse la respuesta del presidente Felipe Calderón, que no se ha dado.
La analista en temas de política exterior Olga Pellicer escribió a mediados de septiembre en la revista Proceso un artículo donde señala la aparente indiferencia del gobierno mexicano hacia el tema de una política exterior relacionada al tema del narcotráfico.
La experta asegura que "es extraño" que en su reciente Cuarto Informe de Gobierno, el presidente Felipe Calderón no haya siquiera mencionado el tema de la cooperación con Estados Unidos en el asunto. Especialmente porque en el mismo septiembre, el mes del Bicentenario de la Independencia, se inauguró en el Distrito Federal --en una ubicación no revelada por razones de seguridad-- una Oficina Binacional para la lucha contra el narcotráfico.
Pellicer señala que si se legaliza la marihuana en California, los cambios que esto propiciaría en el mercado de la droga tendría repercusiones sobre las acciones que se están llevando a cabo en México para perseguir el narcotráfico.
Habrá qué esperar a ver qué ocurre, pero no es probable que el gobierno de México sostenga alguna acción a seguir como reacción a la liberalización de la marihuana en California, lo cual podría parecer "extraño", como dice Pellicer.
O quizá no sea tan extraño al recordar que México ha firmado un compromiso con EE.UU --la Iniciativa Mérida-- para recibir ayuda por 1 mil 600 millones de dólares en el trienio 2008-2010, para el combate al tráfico de drogas.
En vista de eso, es posible que el gobierno de México no tenga la libertad de tener una postura independiente respecto a lo que está ocurriendo en varios estados de EE.UU sobre la legalización medicinal de la marihuana, ya no digamos sobre la posible aprobación de la sorprendente aunque controvertida Propuesta 19.
Ley Propuesta 19 en español: depositfiles.com depositfiles.com/files/c6p3q4hxh
Por: Jorge Eduardo Jiménez
Villahermosa, Tabasco





